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 EL PESO DE LA HISTORIA

Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura*
Consejo de Redacción


A partir de las notas facilitadas por la conferenciante y de los aspectos más señalados que sacamos de su disertación plagada de matices e interpretaciones de la Historia, cuando menos muy sugerentes, con la que se abrió el ciclo de intervenciones de la XIII Semana de Medina Sidonia, hemos llegado a esbozar el resumen que sigue a continuación.

Lo que nos pesa de la Historia colectiva no es nada, pero pagamos sus consecuencias, y no nos pesa porque no hay responsabilidad. A este respecto, nos recordó a unos judíos que, en la década de los años cuarenta del siglo pasado, iban a comer a su casa en Madrid mientras esperaban la ocasión para salir hacia los Estados Unidos o Cuba; ella los veía con admiración, pues habían conseguido escapar de las garras del nazismo. Hoy ve de la misma manera a los palestinos, y son paradójicamente los judíos sus verdugos.

Se pregunta cómo hemos llegado a que se produzca esta situación, estando la respuesta en la interpretación que hace de la Historia como una "línea quebrada", pasando a demostrarlo dándonos una síntesis del pasado, tomando como punto de partida la Época Moderna y llegando hasta nuestros días.

En el siglo XVI se inicia el pensamiento individual, el Hombre está capacitado para pensar por sí mismo, pero algunos de estos libre-pensadores acaban en la hoguera; no obstante se inicia el camino del Renacimiento, en donde destacaran figuras como las de Campanella, Giordano Bruno, Galileo, etc., fuente de la que beberá la Ilustración, que dará origen a la Revolución Americana (emancipación de las colonias inglesas del Norte y creación de los Estados Unidos) y a la Revolución Francesa. Todo ello va a suponer libertad, igualdad, constitución y soberanía popular; es la primera democracia occidental. Hasta aquí se ha producido una línea vertical ascendente en la conquista de las libertades.

Pero, en el caso francés, llegará Napoleón al poder y el pueblo pierde soberanía y se zambulle en guerras con el resto de Europa, siendo el resultado un retroceso de la Historia (línea descendente). Todavía en el siglo XIX, se produce el colonialismo imperialista en África, y con él el racismo, pero al mismo tiempo surge el pensamiento revolucionario del proletariado con las ideologías socialistas.

Entrados en el siglo XX, la I Guerra Mundial presenta todavía características tradicionales, y Alemania comete el error de acercar a Lenin a la frontera de Rusia, lo que acabará provocando el triunfo de la Revolución Rusa y el nacimiento de un sistema económico enfrentado al capitalismo. En los años veinte y treinta de ese siglo el sistema democrático europeo no funciona bien en países como Alemania e Italia, en el primero por la corrupción de la República de Weimar, alzando como respuesta a ello al nazismo; y en el segundo, por los brotes comunistas, siendo en este caso la respuesta el fascismo. Ambos son regímenes totalitarios que vuelven a hacer descender la línea de la Historia, con el resultado del estallido de la II Guerra Mundial. En este momento la Europa Libre goza de total libertad de expresión, que todavía se mantendrá tras la contienda, teniendo su punto álgido en la descolonización de la mayor parte de los territorios africanos y asiáticos.

Actualmente, tras la caída de los sistemas comunistas de los países del Este de Europa, existe una tendencia unificadora en el plano económico y de pensamiento, y la política se convierte en profesión, cuando en realidad es un servicio a la sociedad, o debería de serlo. De este modo, el orden natural de la Democracia se desvirtúa. Este orden natural sería Pueblo Soberano-Prensa (en su calidad de portavoz del pueblo)-Candidatos-Congreso-Ejecutivo-Presidente; pero los medios de comunicación rompen esta concatenación democrática para convertirse en la voz de los gobiernos o de los partidos políticos, con lo que el pensamiento y sistema único calan en la sociedad. A esto hay que unir el que los políticos se pliegan al poder económico y viceversa, y los encontramos tanto en un nivel como en otro (políticos en empresas y empresarios en política), siendo el ejemplo más palpable, llevado a sus últimas consecuencias, el de Argentina.

En realidad, hoy nos encontramos con unos derechos de libertad de expresión disminuidos, frente a lo que tenemos que rebelarnos expresándonos libremente.


Notas:

* Nacida en Estoril en el año 1936, ostenta un título muy ligado a la Historia de esta ciudad, el de Duquesa de Medina Sidonia. Desde 1956 se dedica de lleno a la ardua labor de protección, conservación y estudio de un importante patrimonio documental, el Archivo de la Casa Ducal de Medina Sidonia, instalado desde esa fecha en el palacio de Sanlúcar de Barrameda. Ha publicado diversas obras de investigación histórica como Historia de una conjura, El poder y la opinión bajo Felipe IV, Del mudéjar al morisco, No fuimos nosotros y Alonso Pérez de Guzmán, General de la Invencible; novelas y otros escritos con trasfondo político y social, como La Huelga, La Base, La Cacería o Palomares.


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